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La agresión de la Policía Nacional contra los reporteros de Diario TIEMPO no se limitó esta vez a los insultos y toletazos, sino que también destruyeron el material informativo en un claro abuso y violación a la libertad de expresión y a los derechos humanos.
El pasado cinco de agosto, los policías golpearon al fotógrafo de TIEMPO de Tegucigalpa, Héctor Clara Cruz durante un desalojo de manifestantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
En una aclaración hecha sobre los incidentes y denuncias sobre el ataque a Héctor Clara, el ministro de Seguridad, Mario Perdomo, dijo que “todavía no tengo una denuncia oficial sobre ese caso y lo lamentamos si eso fuese cierto, pero también puede ser el producto de una acción involuntaria o un accidente”.
Luego en una nota aclaratoria, la Secretaría de Seguridad dijo que “la Policía Nacional en ningún momento trató de impedir el trabajo de los medios de comunicación y más bien, lamentamos el percance, por lo que pedimos las disculpas del caso”.
Ayer los policías, unos 300 en total que se habían presentado al Bulevar del Norte, a la altura del puente sobre el río Choloma, para desalojar a los manifestantes que protestaban exigiendo la restitución del orden construtucional, detuvieron sin ninguna razón al fotógrafo de Diario TIEMPO Julio Umaña.
Pese a que Umaña mostró su carné cuando fue requerido, incluso levantó sus manos en señal de no oponer resistencia, fue golpeado, humillado y su cámara decomisada por los policías.
“Un alto oficial de la Policía Preventiva estaba frente a mí y cuando le solicité apoyo para que evitara mi detención, lo que hizo fue ponerse a reír”, asegura Julio Umaña.
Además de agredirlo, los uniformados, en pleno abuso de autoridad y violación a la libertad de expresión, manipularon el equipo de trabajo de Julio Umaña y borraron todas las fotografías que éste había captado tanto del desalojo como de otros eventos, para no dejar evidencia de la brutalidad con la que actuaron contra los manifestantes y los miembros de la prensa.
Además de Umaña, la policía detuvo a los periodistas Gustavo Cardoza, de Radio Progreso, y al reportero de Tela, Edwin Castillo. Ambos resultaron con golpes.
“SE PROCEDERÁ”
El subcomisionado Héctor Iván Mejía, encargado de la Jefatura Número Cinco, argumentó que tanto los periodistas como el fotógrafo “fueron requeridos porque la fuerza pública está obligada a detener a cuanta persona considera que participó en los disturbios”.
“Hasta después, en la sede policial, se hace el análisis y se establece quiénes andaban trabajando y quiénes participaban en la protesta. Recuerde que un carné puede fácilmente ser falsificado”, dijo.
El alto mando policial reconoció que hubo abuso de autoridad de los policías que decomisaron la cámara del reportero gráfico de TIEMPO y además borraron todas las imágenes que se habían tomado.
“Eso será investigado, se debe interponer una denuncia y que se establezca quién fue el policía que la decomisó y porqué procedió a eliminar el material. Como autoridad vamos a tomar las acciones e identificar a quienes cometieron la falta porque haber eliminado las imágenes sí es constitutivo de un abuso”, aseguró.
El fiscal Melvin Dubón, de la Fiscalía de Derechos Humanos, recuperó la cámara y gestionó para que la autoridad policial liberara de inmediato a los comunicadores.
Advirtió que la Fiscalía actuará de oficio, aunque solicitó la colaboración de los afectados para que ofrezcan su declaración.
Wilfredo Castellanos, comisionado de Derechos Humanos, también anunció que documentarán las incidencias ocurridas durante el desalojo, incluyendo la agresión contra el fotógrafo de Diario TIEMPO, para investigarlas posteriormente.
“Vamos a hacer el informe para que la fiscalía realice la acción penal contra las personas que abusaron de su fuerza para agredir a estas personas afectadas”, concluyó.
http://www.tiempo.hn/secciones/crisis-politica/2235-otra-brutal-agresion-contra-reportero-grafico-de-tiempo
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